Catedral metropolitana de la arquidiócesis de México se cae, desprendimientos ponen en riesgo seguridad de fieles

Guillermo Gazanini Espinoza
Guillermo Gazanini Espinoza

Después de un prolongado proceso de restauración y rehabilitación a la que fue sometida Catedral metropolitana de la arquidiócesis de México, el recinto religioso continúa en una delicada situación que ya se denuncia de parte del Dean del Cabildo y rector, el canónigo Ricardo Valenzuela Pérez.

Tras la ocurrencia de las intensas lluvias en la capital del país, el bicentenario edificio no estuvo exento de las inclemencias del tiempo y ha registrado peligrosos desprendimientos que ponen en riesgo la seguridad de los fieles.

A través de un comunicado, el 2 de septiembre se dio un desprendimiento de la fachada que perjudicó la entrada, especialmente las rampas usadas por las personas discapacitadas y que se suman a los sufridos el 21 de agosto, también denunciados en un comunicado.

De acuerdo con el superior del Cabildo, se dio parte a las autoridades correspondientes. Las lluvias no sólo han provocado los desprendimientos, también goteras ahondando las grietas a los que la autoridad no encontró mejor solución que una lona para cubrirlos del agua de lluvia.

El 21 de agosto, altar mayor y el de los reyes sufrieron el desprendimiento de materiales con daños menores en el patrimonio artístico; el agua filtrada puso en riesgo la seguridad de los fieles. La restauración de los techos, cúpulas y bóvedas, de acuerdo con las autoridades responsables, habían garantizado un trabajo que impediría las filtraciones y goteras; sin embargo, la mala calidad de la obra se ve ahora con estas afectaciones, no obstante que la palabra de las responsables de la obra y ejecución de recursos aseguró que el inmueble había quedado plenamente restaurado y seguro.

De la misma forma, los responsables del recinto preguntan qué ha pasado con la entrega de los recursos para el financiamiento de la tercera etapa de la rehabilitación, a la vez denuncian “bloqueos e intromisiones” del personal de la Dirección General de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural impidiendo, en ocasiones, trabajos de mantenimiento cotidiano.

El rector de Catedral y Dean del Cabildo hizo, en esa ocasión, un llamado a la secretaria de Cultura del gobierno de México a “poner fin a estas irregularidades” que afectan la imagen de Catedral y de la Administración Pública Federal al descuidar este patrimonio nacional y de la humanidad.

No obstante, en la publicidad del gobierno por el Quinto Informe de López Obrador, el presidente dedica un promocional a los supuestos logros en la rehabilitación de monumentos históricos afectados por los sismos o diversas inclemencias. En los jardines de Palacio Nacional, dice que en su administración “Vamos muy avanzados” en la reconstrucción de obras por daños causados por los sismos. Al concluir, un conveniente tañido de campanas propicia que se jacte de las obras sobre el recinto, sede del arzobispado de México: “Y escuchen las campanadas de la Catedral que también se rehabilitó” concluyendo con un intimidante dedo índice al cielo para sentenciar: “Por el bien de todos, primero los pobres”.

En contraste, el Dean de Catedral, en su último comunicado, llama a “la ciudadanía a unirse al rescate de este recinto significativo para todos los mexicanos”.

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