Durante el presente curso pastoral, el Seminario Conciliar de Madrid ha contado en su programa formativo con varias sesiones impartidas por la asociación CRISMHOM, conocida por defender los postulados de la antropología LGTBI.
Según ha podido saber InfoVaticana por fuentes conocedoras del desarrollo interno del curso, esta asociación habría sido tomada como referencia formativa para los seminaristas de la diócesis de Madrid en el ámbito de la pastoral, con varias sesiones impartidas a lo largo del otoño.
Charlas en el seminario
En concreto, los días 7 de noviembre, 14 de noviembre y 5 de diciembre de 2025 se impartió un curso de doce horas dirigido a seminaristas del área pastoral. Las sesiones fueron impartidas por Jesús Sastre García, sacerdote de la diócesis de Madrid y presentado como “director espiritual” de la asociación CRISMHOM.
El contacto facilitado para dicha actividad fue el correo electrónico [email protected], dirección institucional de la citada asociación.
Contenidos abordados
De acuerdo con los testimonios recabados, en la sesión del 14 de noviembre se expusieron de forma explícita los planteamientos de la asociación CRISMHOM, así como referencias a la teología de la liberación como marco pastoral preferente. Las fuentes señalan que los contenidos abordaron cuestiones relacionadas con el acompañamiento pastoral desde categorías antropológicas y psicológicas defendidas por dicha asociación.
Tras esas sesiones, varios diáconos manifestaron sus quejas al rector del seminario, Antonio Secilla, mostrando su desacuerdo con la orientación de la formación recibida. Según las mismas fuentes, el rector corrigió a los diáconos y les emplazó a una reunión posterior para tratar el asunto, sin más novedades.
Perfil del ponente
Jesús Sastre García es sacerdote de la diócesis de Madrid, doctor en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca y máster en Sexualidad Humana, Doctrina Social de la Iglesia y Bioética.
Es miembro fundador de la Asociación Española de Catequetas (AECA), de la que fue vicepresidente entre 1998 y 2007, y ha formado parte del equipo de redacción de la revista Sinite. En su producción escrita figura el artículo “Acompañamiento a jóvenes (con especial mirada a los jóvenes LGTBI)”, firmado con su correo institucional de CRISMHOM, en el que defiende abiertamente la sodomía como forma de manifestar el amor humano. https://rpj.es/acompanamiento/
Contexto diocesano
Estas actividades formativas se han desarrollado bajo el episcopado del cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, responsable último de la orientación pastoral y formativa del seminario diocesano.
La utilización de materiales, ponentes y enfoques vinculados a asociaciones concretas dentro del programa oficial del seminario ha suscitado inquietud entre parte del clero y de los seminaristas, que cuestionan la idoneidad doctrinal y pastoral de dicha formación.
InfoVaticana continuará informando sobre el desarrollo de este asunto y sobre los criterios formativos que se están aplicando en la preparación de los futuros sacerdotes de la diócesis de Madrid.
Por DIEGO LANZAS.
JUEVES 8 DE ENERO DE 2026.
INFOVATICANA.
Cobo y Crismhom: El lobo cuidando a las gallinas

por INFOVATICANA | 08 enero, 2026
Hay decisiones que no se explican por torpeza, ni por despiste, ni siquiera por ingenuidad. Hay decisiones que, sencillamente, son irracionales. Y cuando en la Iglesia alguien actúa de forma irracional de manera persistente, suele ser porque responde a una lógica que no se puede decir en voz alta.
Poner a activistas de un lobby ideológico a formar a los futuros sacerdotes no es una opción pastoral discutible: es una contradicción en los términos. Es el lobo cuidando a las gallinas. No porque esas personas sean peores o mejores, sino porque su cosmovisión, sus categorías y su antropología chocan frontalmente con lo que la Iglesia dice creer y enseñar.
La pregunta, por tanto, no es si esa formación es adecuada. La pregunta es otra: ¿qué puede mover a un obispo a colocar ese perfil como referencia formativa de sus seminaristas?
No hablamos de una charla aislada, ni de una conferencia puntual. Hablamos de convertir un enfoque concreto, militante y perfectamente reconocible en criterio pastoral para quienes mañana tendrán que predicar, confesar y acompañar almas.
Eso no es pluralidad. Eso es dirección.
En la vida eclesial existe una regla no escrita pero comprobable: cuando un superior protege, promociona o coloca estratégicamente a personas o corrientes que objetivamente erosionan la doctrina, rara vez lo hace por convicción teológica profunda. Mucho menos por descuido. Suele hacerlo porque necesita que esas personas estén ahí.
Porque las decisiones autodestructivas no se toman gratis.
Cuando alguien actúa contra el sentido común, contra la lógica pastoral y contra la paz de su propio clero, solo queda una explicación posible: no puede permitirse hacer otra cosa.
No hablamos de delitos ni de hechos concretos. Hablamos de dinámicas de poder. De equilibrios frágiles. De silencios cruzados. De esa forma tan eclesial de no caer… siempre que nadie empuje.
Por eso, más que indignación, lo que producen estas decisiones es inquietud. Porque quien entrega el gallinero al lobo suele hacerlo no por estupidez, sino porque el lobo también guarda llaves.
Este no es un caso aislado. Es un patrón que se repite en diócesis, seminarios y estructuras eclesiales de alto nivel. Donde se premia la fidelidad al sistema antes que la fidelidad a la fe. Donde se confunde “acompañar” con abdicar. Donde el problema nunca es el contenido, sino quien osa señalarlo.

