El cardenal Raymond Leo Burke ha instado a los católicos a defender el sacramento del matrimonio y la familia cristiana, incluso a costa de sufrir.
En su homilía del 25 de julio en el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, en Wisconsin, el cardenal animó a las parejas casadas a asumir su vocación como un camino hacia la santidad.
«La gracia del Santo Matrimonio no es un ideal al que solo unos pocos puedan aspirar», afirmó, «sino una realidad objetiva, un don sobrenatural, que lleva al marido y a la mujer a buscar la salvación eterna del otro por el camino del amor divino».
El cardenal concluyó: «Estemos preparados para el martirio; si no es el martirio rojo de la sangre, sin duda el martirio blanco del testimonio fiel a Nuestro Señor ante la indiferencia, el ridículo y la persecución».
El llamamiento del cardenal Burke se produce apenas dos meses antes de la reunión que el Vaticano celebrará en octubre, convocada por el papa León XIV para conmemorar el décimo aniversario de *Amoris laetitia*. En esta exhortación, el papa Francisco utiliza repetidamente el lenguaje del «ideal» del matrimonio, criticando lo que él denomina un «ideal teológico del matrimonio demasiado abstracto y casi artificial», «esta idealización excesiva» (§36) y el «estereotipo de la familia ideal» (§57).
WISCONSIN, EU.
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