El 6 de septiembre, grupos que promueven los pecados de la homosexualidad realizaron una «peregrinación» a la Santa Sede. En realidad, la visita de las organizaciones «arcoíris» fue principalmente un acto de propaganda. El cardenal Gerhard Ludwig Müller señaló este hecho.
El sábado 13 de septiembre, al recibir el título de ciudadano honorario de la ciudad italiana de Belmonte del Sannio, el cardenal Müller expresó su pesar por la «peregrinación» de la subcultura LGBT al Vaticano.–
La línea de la doctrina de la Iglesia es muy clara:
los actos homosexuales son pecado mortal
y por eso
hay que rechazar esta política
que practican algunas personas,
pasando por la Puerta Santa
para hacer propaganda para su propio beneficio,
y no para arrepentirse
y cambiar de vida,
afirmó el cardenal.
Mientras tanto, como recordó el cardenal Müller, la doctrina católica considera claramente que la conducta homosexual es contraria a la ley natural.
Los actos homosexuales son pecado mortal. El pecado no puede ser bendecido», afirmó el exprefecto, refiriéndose a la práctica de bendecir las uniones pecaminosas de acuerdo con la declaración Fiducia Supplicans.
A su vez, durante una conversación con un periodista de la emisora Telemolise, tras recibir la distinción, el cardenal expresó su satisfacción por el carácter «cristocéntrico» de la declaración del Santo Padre León XIV, subrayando que Jesucristo es el único Salvador del mundo.
PCH/INFOCATÓLICA.

