El 8 de diciembre de 2025, festividad de la Inmaculada Concepción, el mundo católico centró su atención en Hong Kong, donde el activista y empresario Jimmy Lai celebró su 78.º cumpleaños en el aislamiento de una celda.
Por primera vez, su hija, Claire Lai, rompió su silencio en una entrevista para dar testimonio de la heroica perseverancia de su padre, un hombre cuya vida es ahora una oración constante en medio de la persecución.
Un encarcelamiento marcado por la Cruz
Desde 2020, Jimmy Lai ha estado sometido a lo que su hija describe como un encarcelamiento «tortuoso» .
- Acusado de colusión con fuerzas extranjeras en virtud de una ley de seguridad nacional impuesta por el gobierno comunista chino, lleva cinco años esperando un veredicto.
- Las condiciones de su detención reflejan un flagrante desprecio por la dignidad humana: privado de la luz solar por una ventana obstruida deliberadamente, soporta un calor extremo que alcanza los 43 grados Celsius en verano, lo que le provoca erupciones cutáneas en todo el cuerpo.
Aún más preocupante
para un devoto seguidor de la Tradición,
Jimmy Lai ha sido privado
de la Sagrada Comunión
casi sistemáticamente
durante más de dos años.
A pesar de sus reiteradas peticiones,
las autoridades le niegan incluso
el consuelo de un rosario físico.
Sin embargo, Claire Lai relata un milagro de la gracia: cuando su padre, con dolor de espalda, se cayó en la ducha y no pudo levantarse, fingió tener un rosario en la mano y rezó a la Santísima Virgen , recuperando al instante la fuerza para ponerse de pie.
La conversión como escudo contra el miedo
La historia de Jimmy Lai es una historia de Providencia manifiesta. Al llegar a Hong Kong a los 12 años sin un céntimo, pasó de ser un niño trabajador a un exitoso empresario. Su conversión al catolicismo tuvo lugar en 1997, durante la entrega de Hong Kong a China, una época en la que los corazones estaban «llenos de dudas y cierto temor «. Según su hija, comprendió que «nada vence la duda y el temor excepto el amor de Dios » .
Hoy, esta fe es su único sostén. Jimmy Lai se levanta todas las noches alrededor de la medianoche para rezar y leer el Evangelio antes del amanecer, incluso cuando los guardias se niegan a encender la luz para impedírselo. Su salud se deteriora rápidamente —pérdida de peso considerable, infecciones persistentes y palpitaciones—, pero su espíritu se mantiene igual de fuerte gracias a la guía del Señor.
Un llamado a la justicia y a la oración
La situación de este ciudadano británico ha movilizado a organizaciones internacionales. El presidente estadounidense, Donald Trump, prometió hacer todo lo posible para salvar a Lai. A nivel espiritual, la familia Lai recibió un apoyo invaluable durante una audiencia general en octubre, donde el Papa León XIV le aseguró a Jimmy Lai que oraría por él.
Claire Lai insta al gobierno chino a hacer lo único honorable: «liberar a un hombre de 78 años contra quien no se ha presentado ninguna acusación «. Teme que su padre muera como mártir en estas condiciones inhumanas, pero mantiene la esperanza. Jimmy Lai, por su parte, desea ser recordado como un «fiel siervo de Nuestro Señor «. Para los católicos de todo el mundo, su sacrificio es un duro recordatorio de las realidades de la Iglesia que sufre bajo el yugo del comunismo ateo.

Por NAPO LISSOU.
LUNES 15 DE DICIEMBRE DE 2025.
LECATHO.

