Conmoción en la archidiócesis polaca de Varsovia tras conocerse que un sacerdote mató a un indigente tras golpearle en la cabeza con un hacha y quemarle, en un hecho que deja muchas interrogantes.
Los investigadores dicen que el sacerdote y la víctima, Anatol Cz., estaban juntos en un coche tarde el jueves cuando estalló una discusión, según Aneta Góźdź, portavoz de la Fiscalía del Distrito de Radom.
La pelea surgió de un acuerdo de donación en el que el sacerdote había acordado proporcionar asistencia y cuidado de por vida al hombre, dijo Góźdź en un comunicado. La discusión se intensificó por la futura vivienda del hombre sin hogar.
Surgen preguntas:
¿Por qué estaban los dos dentro de un coche?
¿Cómo es que el sacerdote «prometió» darle vivienda «de por vida» al hombre?
El sacerdote supuestamente golpeó a la víctima en la cabeza con un hacha, lo roció con líquido inflamable y le prendió fuego, dijo la portavoz. Luego, el sacerdote se alejó en su coche al ver una luz de bicicleta acercándose.
El ciclista encontró a la víctima envuelta en llamas y llamó a los servicios de emergencia, dijo Góźdź.
“Una autopsia mostró que la víctima sufrió quemaduras que cubrían el 80% de su cuerpo y lesiones en la cabeza causadas por un objeto pesado con filo”, dijo Góźdź.
Según la agencia Associated Press, la fiscalía acusó al sacerdote, identificado únicamente como Mirosław M. de acuerdo con las normas de privacidad polacas, de asesinato con especial crueldad. Se encuentra detenido a la espera de juicio y se enfrenta a una pena de entre 15 años y cadena perpetua.Contribuye con Google
Los investigadores afirman que el sacerdote y la víctima, Anatol Cz., estaban juntos en un coche el jueves por la noche cuando se produjo una discusión, según Aneta Góźdź, portavoz de la Fiscalía del Distrito de Radom. La pelea surgió debido a que el sacerdote se había comprometido a brindar asistencia y cuidados de por vida al hombre, según declaró Góźdź. La discusión se intensificó debido a la futura vivienda del hombre sin hogar.
El arzobispo de Varsovia, devastado por lo ocurrido
Tras conocerse lo ocurrido, el viernes 25 de julio el arzobispo de Varsovia, Adrián Galbas, emitió un comunicado en donde afirma que «hoy no tengo palabras de consuelo para ustedes, y mucho menos una explicación o justificación. Estoy devastado por la noticia de que uno de mis sacerdotes asesinó brutalmente a un hombre pobre y sin hogar. No tengo respuesta a ninguna pregunta que empiece con «¿por qué?».
El arzobispo de Varsovia ha pedido a todos los sacerdotes diocesanos que hagan penitencia personal y oración de expiación. «La sangre de nuestro hermano asesinado clama a Dios. Pidamos perdón a Dios y pidamos perdón a los demás. Yo mismo lo pido», escribió el arzobispo.
Además de confirmar la cooperación de la archidiócesis con las autoridades policiales, monseñor Adrián Galbas expresó que como obispo de la Iglesia de Varsovia, «me siento moralmente responsable de todo lo que ocurre en esta Iglesia, tanto lo bueno como lo malo. Incluyendo este terrible crimen. Pido disculpas».
Petición al Vaticano de expulsar al sacerdote del estado clerical
Tan solo un día más tarde del comunicado del arzobispo, la archidiócesis de Varsovia hizo pública otra nota en donde confirmaba que habían solicitado a la Santa Sede la expulsión de este sacerdote del estado clerical.
El portavoz de la archidiócesis de Varsovia confirmó que «debido a la gravedad del delito y al gran escándalo social, el Metropolitano de Varsovia, Adrian Galbas, solicita inmediatamente a la Santa Sede que imponga la pena más alta prevista en el derecho canónico para un clérigo: la dimisión del sacerdocio, de conformidad con el canon 1397 §3 del Código de Derecho Canónico«.
El comunicado detalla que al cometer el delito de asesinato, el clérigo ha incurrido en una irregularidad canónica, lo que le impide ejercer cualquier función sacerdotal. «Esto se contempla en el canon 1044 §1, en referencia al canon 1041 del Código de Derecho Canónico. Una de sus consecuencias es la pérdida del oficio de párroco».
VARSOVIA, POLONIA.
LUNES 28 DE JULIO DE 2025.
AP/NOTICIAS/ACN.

