Hace veinticuatro horas, la organización Puertas Abiertas anunció que la aldea de Makalondi, ubicada en la región de Tillabéri, al oeste de Malí, y descrita como la única aldea predominantemente cristiana, se encontraba abandonada tras los ataques yihadistas de febrero de 2026.
- Los hechos se desarrollaron con precisión cronológica.
- En menos de una hora, los atacantes incendiaron decenas de edificios pertenecientes a cristianos, incluyendo 33 tiendas y 32 viviendas, destruyendo también las provisiones de alimentos.
- Aproximadamente sesenta personas resultaron directamente afectadas.
- Las fuerzas de seguridad locales, que también fueron blanco del ataque, no pudieron proteger a la población.
- En los días siguientes, casi todos los habitantes cristianos huyeron, dejando atrás una aldea desierta y ahora bajo el control de grupos armados.
Más allá de este incidente específico, está surgiendo un fenómeno más amplio.
- En esta región del Sahel, donde los cristianos representan una minoría muy pequeña, la situación de seguridad se ha deteriorado significativamente en los últimos años.
- Según análisis publicados por Open Doors, los cristianos viven bajo la constante amenaza de grupos yihadistas afiliados al Estado Islámico o a movimientos vinculados a Al Qaeda, que imponen su control sobre ciertas áreas y atacan a la población civil.
- Los testimonios recabados sobre el terreno describen una violencia directa y constante.
- Un residente relata el pánico generalizado que se apoderó del pueblo cuando incendiaron las primeras casas, obligando a los habitantes a huir antes de que los atacantes abrieran fuego.
- Estos relatos se hacen eco de los documentados en la región en general, donde los ataques a pueblos, la destrucción de iglesias y los desplazamientos forzados se han vuelto frecuentes.
La presión ejercida sobre los cristianos no se limita a estos actos visibles de violencia.
- Los conversos del islam, en particular, se ven obligados a reprimir su práctica religiosa por temor a represalias.
- También se denuncian casos de matrimonios forzados, privación de derechos familiares y violencia sexual contra mujeres conversas, aunque rara vez se ponen en conocimiento de las autoridades debido a las posibles repercusiones sociales.
- Esta situación se desarrolla en un contexto político y de seguridad dramático.
- Desde el golpe de Estado de 2023, el debilitamiento de las estructuras estatales ha contribuido a la expansión de la influencia de los grupos armados en ciertas regiones, especialmente en zonas rurales y fronterizas.
- Níger, fronterizo con Malí y Burkina Faso, se encuentra en el corazón de una región donde circulan y ganan fuerza los movimientos yihadistas.
Los análisis, en particular los del Consejo de Relaciones Exteriores, confirman que el Sahel es ahora uno de los principales focos de violencia extremista del mundo, con un aumento vertiginoso de los ataques contra civiles, especialmente cristianos.
El caso de Makalondi adquiere, por tanto, una dimensión simbólica. Esta aldea había servido de punto de encuentro para los cristianos desplazados por la violencia en la región.
Por CAMILLE LESCARD.
MARTES 5 DE MAYO DE 2026.
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