Según la agencia de noticias rusa TASS, se espera que el arzobispo Paul Richard Gallagher, secretario para las Relaciones con los Estados de la Santa Sede, realice una visita oficial a Moscú el 20 de agosto.
La Santa Sede podría regresar pronto a Moscú. Según un informe publicado el jueves por la agencia de noticias rusa TASS, que cita una fuente vaticana, se espera la visita del arzobispo Paul Richard Gallagher, secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales —ministro de Asuntos Exteriores de facto de la Santa Sede (desde 2014)— a la capital rusa el 20 de agosto.
El informe, rápidamente difundido por varios medios rusos y compartido en diversos canales de Telegram especializados en noticias diplomáticas, aún no ha sido confirmado oficialmente por el Vaticano. Ni la Oficina de Prensa de la Santa Sede, ni el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, ni el Kremlin se han pronunciado sobre esta posible visita.
De concretarse, esta misión reviste una importancia particular. Sería el primer viaje de un funcionario de este nivel entre la Santa Sede y Rusia desde la elección de León XIV, en un momento en que la guerra en Ucrania sigue acaparando los esfuerzos diplomáticos de muchas cancillerías.
El momento elegido es particularmente significativo. Hace menos de un mes, del 16 al 21 de julio, el arzobispo Gallagher representó personalmente al papa León XIV en una visita oficial a Ucrania. El prelado viajó a Lviv, Berdychiv y Kiev, donde se reunió con autoridades civiles y religiosas, visitó barrios afectados por los bombardeos y reiteró el llamamiento de la Santa Sede por una paz justa y duradera. Una visita a Moscú, apenas unas semanas después de esta misión a Ucrania, ilustraría el compromiso del Vaticano de mantener el diálogo con ambas partes del conflicto. Fiel a una tradición diplomática centenaria, la Santa Sede continúa manteniendo canales de comunicación con todas las partes involucradas, convencida de que no puede surgir ninguna perspectiva de paz sin intercambios directos.
Entre los temas que probablemente se abordarán se encuentran, por supuesto, la guerra en Ucrania, las iniciativas humanitarias, el intercambio de prisioneros, el retorno de los niños desplazados y las relaciones entre la Santa Sede y la Federación Rusa. Las relaciones con el Patriarcado de Moscú también podrían ocupar un lugar destacado en las conversaciones.
Aún no se ha hecho público ningún programa. Las autoridades rusas mantienen un alto grado de discreción. El Ministerio de Asuntos Exteriores no ha emitido ninguna declaración, y tanto el Kremlin como el Patriarcado de Moscú también han guardado silencio. Esta reticencia sugiere que los detalles de la visita aún se están ultimando. Sin embargo, una reunión con el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, parece ser el escenario más probable. Ambos se conocen bien. En noviembre de 2021, pocos meses antes del estallido de la guerra en Ucrania, el arzobispo Gallagher ya había visitado Moscú, donde se reunió con Serguéi Lavrov, el primer ministro Mijaíl Mishustin y varios funcionarios de la Iglesia Ortodoxa Rusa. Desde entonces, el contacto nunca se ha interrumpido por completo. En abril de 2025, el arzobispo Gallagher y Serguéi Lavrov volvieron a hablar por teléfono sobre las iniciativas humanitarias de la Santa Sede y las perspectivas de desescalada del conflicto.
Desde el inicio de su pontificado, León XIV hizo de la paz una de las prioridades de su ministerio petrino. Sin abandonar las exigencias de la justicia y el derecho internacional, el Papa se propuso preservar vías para el diálogo, incluso cuando este se presentara difícil. Si se confirma la visita del arzobispo Gallagher, constituiría otro gesto significativo de esta diplomacia vaticana, que prefiere el encuentro a la ruptura y sigue creyendo que una paz duradera no puede construirse sin diálogo.
Por QUENTIN FINELLI.
VIERNES 7 DE AGOSTO DE 2026.
TCH.

