«Preservar el precioso tesoro de la liturgia tradicional forma parte de la preservación del Depósito de la Fe», afirmó el obispo Atanasio Schneider en su homilía del 2 de agosto en Limerick (Irlanda), en el Instituto de Cristo Rey, Sacerdote Soberano.
Actualmente celebra misa y ofrece charlas en diversos lugares de Irlanda, entre ellos Cobh, Leixlip, Monaghan y Ardee. Anteriormente, se encontraba en África.
En julio, presidió las celebraciones del jubileo de oro de la Congregación de las Madres y Misioneras de la Santa Cruz en Puma, Tanzania.
La intromisión en la liturgia destruye la religión
En la homilía del domingo, el obispo Schneider recordó que «la historia ha demostrado mil veces que no hay nada más peligroso para una religión —nada que pueda provocar más descontento, agitación, división y apostasía— que la intromisión en la liturgia y, por consiguiente, en la sensibilidad religiosa».
Recordó la regla apostólica: «Se conservaba lo antiguo. Se rechazaba lo nuevo». Citando a Dom Prosper Guéranger, añadió: «Todo hereje o sectario que desee introducir una nueva doctrina se encuentra infaliblemente cara a cara con la liturgia tradicional».
El obispo Schneider también pareció responder a la afirmación, repetida en numerosas ocasiones por el papa Francisco, de que «la Iglesia no es un museo». Afirmó que quienes hacen tales afirmaciones «demuestran su ceguera ante el gran papel que desempeña una expresión adecuada y bella».
LUNES 3 DE AGOSTODE 2026.
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