«Es evidente que se puede ser plenamente católico y, al mismo tiempo, vivir la vida sacramental según los libros de 1962. Es absolutamente inaceptable afirmar lo contrario», declaró el cardenal Raymond Leo Burke a los organizadores de la peregrinación de Chartres «Notre-Dame de Chrétienté» en un vídeo publicado ayer martes 14 de julio en YouTube.
Y añadió:
«La liturgia según el usus antiquior del rito romano es un tesoro inestimable de la Iglesia que debe preservarse y atesorarse, ya que está íntimamente ligada a la propia identidad de la Iglesia católica romana».
El cardenal Burke argumentó que el rito romano ha demostrado ser un poderoso instrumento de evangelización:
«Es evidente que esta liturgia es misionera», afirmó.
«Esto se aprecia en sus frutos tanto hoy como en siglos pasados, ya que atrae por su sentido de lo sagrado y de la trascendencia».
Añadió que esto es «especialmente evidente entre la generación más joven», que, según él, tiene «una profunda sed de lo espiritual en un mundo cada vez más horizontal».
El Concilio Vaticano II, en ocasiones en desacuerdo con el Novus Ordo actual
El cardenal Burke rechazó la afirmación de que el apego al rito romano implique oposición al Concilio Vaticano II. Al mismo tiempo, argumentó que la implementación del Novus Ordo merece un nuevo estudio histórico.
Señaló que la Constitución del Concilio Sacrosanctum Concilium sobre la Sagrada Liturgia «a veces concuerda con —pero en otras ocasiones incluso se opone a— el nuevo Orden de la Misa tal y como se practica hoy en día en las parroquias».
Y añadió:
«Si se hubiera exigido a los Padres del Concilio que votaran… sobre el proyecto del Misal de 1969, no es en absoluto seguro que se hubiera alcanzado una mayoría».
La uniformidad nunca existió en la Iglesia
El cardenal Burke también hizo hincapié en que la unidad de la Iglesia no debe confundirse con la uniformidad litúrgica.
«Hay que distinguir entre unidad y uniformidad», explicó.
«La uniformidad nunca ha existido en la Iglesia».
Aludiendo a la coexistencia de múltiples ritos litúrgicos a lo largo de la historia cristiana, argumentó que la diversidad de ritos siempre ha sido compatible con la unidad en la fe y la disciplina.

