«Una llave no derriba puertas, sino que las abre», dice León XIV al recordar a Pedro

ACN

Con motivo de la Solemnidad de los Santos Pedro y Pablo, celebrada el 29 de junio en la Basílica de San Pedro, el Papa León XIV bendijo e impuso el palio a 35 nuevos arzobispos metropolitanos de 19 países, antes de ofrecer una profunda reflexión sobre la unidad de la Iglesia (texto completo y prelados).

La frase más impactante de la intervención del Santo Padre resume en sí misma el equilibrio que pretende promover: «La comunión en la Iglesia no se construye aferrándose a las propias posturas, sino buscando, en el corazón de cada persona, los puntos de convergencia en la Verdad». 

Para ilustrar esta misión encomendada a Pedro, León XIV desarrolló una imagen particularmente evocadora: la de las llaves.

«Una llave, en realidad, no derriba puertas, sino que las abre». Esta comparación ilumina cómo el Sucesor de Pedro ejerce su ministerio. La autoridad recibida de Cristo no tiene como propósito aprisionar ni quebrantar, sino abrir caminos de comunión, eliminar obstáculos y permitir que los fieles habiten en una misma casa.

Aclara entonces lo que implica concretamente esta misión. El papel de Pedro y sus sucesores consiste en «escuchar la voz de cada persona; discernir las inspiraciones; guiar los caminos; corregir los errores; instruir; animar; exhortar y acompañar a los hermanos». Una sucesión de verbos que dibuja el retrato de una autoridad pastoral atenta y exigente, profundamente centrada en la salvación de las almas.

León XIV, sin embargo, no idealiza la figura de San Pedro. Recuerda que el Apóstol negó a Cristo, pero subraya que «supo reconocer sus errores y corregirse, sin desanimarse ni abandonar la misión de proclamar el Evangelio». La fidelidad de Pedro se fundamenta, pues, en la humildad de su conversión. La misma perspectiva se aplica a San Pablo. El Papa recuerda que «el Apóstol de los Gentiles se dejó transformar por el poder de la Palabra de Dios, que lo libró de la violencia y lo condujo por el camino del amor». Citando a San Agustín, resume esta metamorfosis con una frase impactante: «Dios tomó al perseguidor de la Iglesia y lo convirtió en mensajero de paz».

Finalmente, la presentación del palio a los 35 nuevos arzobispos metropolitanos da expresión concreta a esta homilía. Este símbolo litúrgico recuerda que cada pastor está llamado a «llevar sobre sus hombros a los hermanos y hermanas que le han sido confiados» y a dedicarles «su energía, su tiempo, sus esfuerzos, incluso su propia vida». Mediante esta meditación sobre Pedro y Pablo, León XIV nos recuerda que la comunión eclesial permanece inseparable de la verdad, la conversión personal y el servicio generoso al pueblo de Dios.

La lista completa de los 35 nuevos arzobispos metropolitanos proviene de 19 países diferentes.

Estados Unidos cuenta con cuatro representantes: el arzobispo Mark S. Rivituso (Mobile), el arzobispo Ronald A. Hicks (Nueva York), el arzobispo James R. Golka (Denver) y el arzobispo James Francis Checchio (Nueva Orleans). Canadá también está representada por cuatro arzobispos: el arzobispo Charles Duval (Grouard-McLennan), el arzobispo Susai Jesu (Keewatin-Le Pas), el arzobispo Stephen Andrew Hero (Edmonton) y el arzobispo Guy Boulanger (Sherbrooke).

Brasil también tiene cuatro prelados: el arzobispo Júlio Endi Akamine (Belém do Pará), el arzobispo Marco Aurélio Gubiotti (Juiz de Fora), el arzobispo José Roberto Fortes Palau (Sorocaba) y el arzobispo Mário Antônio da Silva (Aparecida). Polonia está representada por el cardenal Grzegorz Ryś (Cracovia), el cardenal Konrad Krajewski (Łódź) y el arzobispo Andrzej Przybylski (Katowice). Filipinas también tiene tres arzobispos: el arzobispo Alberto S. Uy (Cebú), el arzobispo Charlie M. Inzon (Cotabato) y el arzobispo David William V. Antonio (Nueva Segovia).

Italia está representada por monseñor Francesco Antonio Soddu (Sassari), monseñor Michele Autuoro (Benevento) y monseñor Giampaolo Dianin (Gorizia). India tiene dos representantes: monseñor Antonysamy Savarimuthu (Madurai) y monseñor Elias Frank (Calcuta).

Finalmente, un arzobispo proviene de cada uno de los siguientes países: Australia, el arzobispo Shane Anthony Mackinlay (Brisbane); Austria, Arzobispo Josef Grünwidl (Viena); República Checa, Arzobispo Stanislav Přibyl (Praga); Reino Unido, Arzobispo Charles Phillip Richard Moth (Westminster); Perú, Arzobispo Luciano Maza Huamán (Piura); México, Arzobispo José Armando Álvarez Cano (Morelia); Colombia, Arzobispo Luis Augusto Campos Flórez (Bucaramanga); Guinea, arzobispo François Sylla (Conakry); Pakistán, Arzobispo Khalid Rehmat (Lahore); Togo, el arzobispo Isaac Jogues Kodjo Agbéménya Gaglo (Lomé); Sudáfrica, Mons. Sithembele Sipuka (Ciudad del Cabo); y República Centroafricana, monseñor Dennis Kofi Agbenyadzi (berbérati).

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