* El sacerdote católico del último pueblo palestino puramente cristiano de Cisjordania, describe una situación dramática sobre el terreno, ya que la violencia de los colonos judíos ha ido en aumento de forma constante.
Las provocaciones y los actos de violencia perpetrados por colonos israelíes han generado un enorme temor e inseguridad entre la población de la localidad cristiana de Taybeh, en Cisjordania.
Así lo informó el fin de semana el sacerdote latino local, Bashar Fawadleh, según publicó el portal Vatican News.
El sacerdote hizo un llamamiento, entre otras cosas, a la comunidad internacional para que tome medidas y ponga fin a la violencia contra la población.La localidad de Taybeh, situada en Cisjordania, cuenta con unos 1.500 habitantes y se encuentra a unos 30 kilómetros al norte de Jerusalén.
Es la última localidad palestina
habitada exclusivamente por cristianos
de diversas denominaciones;
aproximadamente una cuarta parte
son católicos latinos,
y el resto pertenece a la Iglesia Ortodoxa Griega o Melquita.
En los últimos meses,
se han producido repetidos ataques
de colonos judíos,
durante los cuales
se saquearon viviendas,
se robó ganado
y se incendiaron casas.
Tras uno de estos numerosos ataques, el Patriarca Latino de Jerusalén, Cardenal Pierbattista Pizzaballa, y el Patriarca Ortodoxo Griego Teófilo III visitaron conjuntamente la ciudad para expresar su solidaridad con la población.
- Fawadleh describió el clima de miedo: «El 2 de junio, un grupo de colonos bloqueó carreteras y obstaculizó obras de construcción.
- Al día siguiente, se les vio de nuevo en la ciudad y llegaron hasta la iglesia de San Jorge.
Estos repetidos ataques han creado un clima de miedo e intimidación.
La sensación de seguridad de la comunidad se ha visto mermada».
La población insta a las autoridades competentes y a las organizaciones de derechos humanos a detener urgentemente estas actividades y garantizar la seguridad de los residentes de la ciudad.
- La continua serie de ataques y actos de violencia ya quedó documentada en un informe comunitario de mayo.
- El informe demuestra la enorme magnitud de las violaciones y agresiones que sufren a diario los residentes cristianos de la región.
Los perpetradores quedan impunes.
«Estas violaciones», explicó el clérigo, «han aumentado tanto en alcance como en gravedad, amenazando directamente a la población civil, socavando sus medios de subsistencia y contribuyendo a la expansión gradual del control de los colonos sobre las tierras palestinas».
Añadió que la tensión psicológica sobre los miembros de la comunidad era alta y que el acceso a oportunidades de empleo y fuentes de ingresos era limitado.
Además, los ataques obstaculizaban el cultivo regular de los campos y la preparación del suelo para la siembra y la cosecha, destruyendo así medios de subsistencia vitales.
Además, la escasez de agua supone un mayor riesgo para las comunidades que dependen en gran medida de la ganadería.
«Se necesitan medidas internacionales urgentes y sostenibles para garantizar la protección de la población civil y la salvaguarda del derecho de la población palestina a la seguridad en su tierra», declaró el pastor Fawadleh.
LUNES 7 DE JUNIO DE 2026.

