El obispo Joseph Strickland critica en PillarsOfFaith la nueva encíclica de León XIV sobre la IA. Argumenta que desplaza sutilmente la teología católica del centrado en Dios al centrado en el hombre.
La acusación central:
la preocupación más profunda no es que el documento diga cosas falsas sobre la humanidad, sino que reordena la jerarquía de las verdades colocando en el centro a la humanidad, el florecimiento humano, la dignidad humana y las relaciones humanas«.
La encíclica habla repetidamente de «solidaridad humana, fraternidad humana, comunión humana, participación humana», mientras que la gloria de Dios, el pecado, la redención, la Cruz y la salvación de las almas aparecen en segundo plano.
El documento aborda «la tecnocracia, la guerra, la injusticia económica, la manipulación, el control algorítmico, la fragmentación social y la deshumanización»,pero dice comparativamente poco sobre «el pecado original, la concupiscencia, el arrepentimiento personal, la culpabilidad moral, el juicio, el infierno, la penitencia o el destino eterno del alma».
Una crítica central es que el mal se trata principalmente como un problema social y estructural.
A Strickland le preocupa igualmente la cristología. Cristo se presenta principalmente por León XIV como «la revelación de la auténtica humanidad» y «el modelo de comunión», más que como «el Redentor, el Salvador del pecado, el Cordero sacrificial, el Rey, el Juez de vivos y muertos».
El resultado, advierte, es que «Cristo aparece casi más importante como la realización de la humanidad que como el Salvador del pecado» – una «teología antropocéntrica».
Su conclusión: El cristianismo no debe reducirse a «un proyecto meramente terrenal».
Cuando la dignidad humana se desvincula de la soberanía divina, la fe corre el riesgo de derrumbarse en un «humanismo religioso».
AUSTIN, TEXAS.
VIERNES 29 DE MAYO DE 2026.
ESNEWS.

