Hoy concluye la peregrinación de militares del mundo en Lourdes: los «centinelas de la paz», ante la Virgen

ACN

Reunidos en la inmensa Basílica de San Pío X para una impresionante procesión eucarística, miles de militares de numerosos países participan en la 66ª Peregrinación Militar Internacional, que se celebra del 22 al 24 de mayo bajo el estandarte de la fe, la fraternidad y la paz.

  • Este fin de semana, Lourdes acoge uno de los encuentros más singulares de la Iglesia Católica.
  • Del 22 al 24 de mayo, se celebra la 66.ª Peregrinación Militar Internacional (PMI), organizada por el Obispo de las Fuerzas Armadas Francesas.
  • Durante tres días, militares, veteranos, heridos, familiares y capellanes de numerosos países se reunirán en la ciudad mariana para vivir un tiempo de fe, fraternidad y oración.
  • Creada tras la Segunda Guerra Mundial para fomentar la reconciliación entre los pueblos, la PMI se ha convertido, a lo largo de las décadas, en uno de los mayores encuentros militares católicos del mundo.
  • Cada año, reúne en Lourdes a delegaciones de Europa, América, África y Asia con un objetivo común: encontrarse con Cristo en presencia de la Virgen María.

A diferencia de la famosa peregrinación a Chartres, la Peregrinación a Lourdes (PMI) no implica largas etapas a pie.

  • Los participantes convergen en Lourdes desde sus regimientos, bases aéreas, buques de guerra o sus respectivos países.
  • Algunos llegan directamente de misiones operativas, mientras que otros portan las heridas, visibles o invisibles, dejadas por su servicio a la nación.
  • . En una vida a menudo marcada por las limitaciones del servicio, los despliegues, la separación de la familia y, a veces, el sacrificio supremo, Lourdes ofrece un respiro espiritual particularmente valioso.

San Juan Pablo II llamó a los militares «centinelas de la paz ». Esta expresión resonó a lo largo de la peregrinación y nos recuerda que la misión de las fuerzas armadas no se limita al uso de la fuerza, sino que también incluye la protección de la población, la defensa de la libertad y la preservación de la paz cuando esta se ve amenazada.

En el contexto internacional actual, marcado por numerosos conflictos y tensiones geopolíticas, este encuentro adquirió una resonancia especial.

  • En Lourdes, militares de diferentes naciones oraron juntos, recordando que la fraternidad cristiana trasciende fronteras e intereses nacionales. Uno de los momentos más impactantes de esta 66.ª edición tuvo lugar el viernes 22 de mayo en la majestuosa Basílica subterránea de San Pío X.
  • Construida para el centenario de las apariciones de Lourdes y con capacidad para decenas de miles de personas, es uno de los lugares más impresionantes del santuario.
  • A las 17:00 horas, miles de militares y peregrinos se congregaron allí para la gran procesión eucarística de la PMI (Peregrinación Misionera Militar).
  • En un ambiente de silencio y contemplación, rodearon el Santísimo Sacramento para un momento de adoración particularmente intensa.
  • Esta práctica responde directamente al llamado de la Virgen María en Lourdes, invitando a los fieles a venir a orar y volverse a Dios.

La imagen era impactante:
soldados,
oficiales,
suboficiales,
familiares,
heridos
y
capellanes
reunidos ante la Eucaristía
en una profesión de fe compartida.

Lejos de las representaciones habituales del mundo militar, esta ceremonia reveló el rostro espiritual de estos hombres y mujeres que, tras sus uniformes, comparten las mismas esperanzas, las mismas inquietudes y la misma búsqueda de Dios que todos los fieles. Esta procesión eucarística expresó la plena dimensión espiritual del PMI. Constituyó un testimonio vivo de fe y fraternidad al servicio de la paz. En la Basílica de San Pío X, delegaciones de numerosos países oraron juntas ante el mismo Señor, ofreciendo una poderosa imagen de la universalidad de la Iglesia.

Durante todo el fin de semana,
los peregrinos participaron
en celebraciones litúrgicas,
procesiones marianas,
momentos de oración
y
confraternidad.

Muchos recibieron
el sacramento de la reconciliación.

Otros
recibieron el bautismo,
la confirmación,
la Eucaristía
o
el sacramento de la unción de los enfermos,
convirtiendo esta peregrinación
en un tiempo especial
de conversión y gracia.

Finalmente, la Peregrinación Militar Internacional (PMI) también cumple una misión esencial: apoyar a los heridos.

  • El personal militar lesionado físicamente o marcado por las secuelas psicológicas de los conflictos y las operaciones ocupa un lugar especial en este encuentro.
  • Lourdes se convierte para ellos en un lugar de escucha, consuelo y esperanza, donde la misericordia de Dios se manifiesta de forma concreta.
  • Al finalizar esta 66.ª edición, una convicción permanece: la Peregrinación Militar Internacional es mucho más que una reunión de militares.
  • Es una peregrinación profundamente cristiana donde aquellos a quienes san Juan Pablo II llamó los «centinelas de la paz» acuden a depositar sus alegrías, sus penas y sus intenciones a los pies de la Virgen María.
  • En la ciudad de las apariciones, recuerdan al mundo que la verdadera paz no se basa únicamente en equilibrios diplomáticos o militares, sino que encuentra su fuente más profunda en la conversión de los corazones y el encuentro con Cristo.

Por ELISABETH VIMELE.

DOMINGO 24 DE MAYO DE 2026.

TCH.

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