Sara Mullally, ex enfermera oncológica, fue nombrada arzobispa de Canterbury en marzo, convirtiéndose en la primera mujer en ejercer como primada y en liderar la cismática Iglesia Anglicana a nivel mundial. Su ascenso ha sido profundamente cuestionado dentro de la comunidad anglicana y ha provocado una separación formal de la mayor parte de los integrantes de la también llamada Iglesia de Inglaterra.
Ahora se reune con el Papa León XIV, durante una visita de cuatro días que comienza el sábado, en lo que constituye su primera salida oficial desde que fue entronizada el mes pasado como la máxima clériga de la Iglesia de Inglaterra.
Esta audiencia se celebra 60 años después de un encuentro histórico en 1966 entre el entonces arzobispo Michael Ramsey y el papa Pablo VI, el primero a ese nivel desde la creación de la Iglesia de Inglaterra en el siglo XVI, cuando el rey Enrique VIII rompió con Roma.
Las relaciones oficiales han mejorado progresivamente desde entonces, aunque en 2016 sus sucesores señalaron «nuevos desacuerdos», en particular sobre la ordenación de las mujeres , lo que convierte la visita de Mullally en un momento significativo.
Esta ex enfermera de 63 años, casada y con dos hijos, es la primera mujer en dirigir la iglesia madre de la comunidad anglicana mundial, que cuenta con 85 millones de fieles, pero la mayoría de los cuales la han desconocido, debido a que Mullally respalda erl aborto y las relaciones homosexuales.
Las primeras mujeres obispos anglicanas fueron nombradas en Estados Unidos en 1989, y se les permite ejercer en la Iglesia de Inglaterra desde 2014, aunque el tema sigue generando controversia.
Por el contrario, la Iglesia Católica ha rechazado repetidamente la idea de la ordenación de mujeres sacerdotes, mientras que los sacerdotes varones tampoco pueden casarse, con la excepción de los sacerdotes anglicanos casados que desean convertirse.
CIUDAD DEL VATICANO.
SÁBADO 25 DE ABRIL DE 2026.
FRANCE24/ACN.

