Tras un cambio de formato de última hora en enero, queda por ver cómo se desarrollará el próximo consistorio convocado por el Papa León XIV. ¿Se mantendrá o se modificará el modelo adoptado a principios de año?
El anuncio de un consistorio extraordinario programado para el 26 y 27 de junio invita a reconsiderar el celebrado en enero de 2026, cuya organización suscitó numerosas dudas, sobre todo debido a un cambio de formato ocurrido poco antes de su inauguración.
- Según la información disponible, la reunión iba a seguir inicialmente el formato tradicional de los consistorios extraordinarios.
- Este modelo suele incluir un discurso introductorio de carácter teológico o canónico, seguido de una sesión plenaria que permite a los cardenales dirigirse directamente al Papa y a sus compañeros cardenales.
- Este formato se ha utilizado en varias ocasiones durante pontificados recientes, especialmente bajo el pontificado de Juan Pablo II, y en ciertas reuniones convocadas por Francisco.
El calendario previsto parece haber sufrido modificaciones entre mediados de diciembre de 2025 y el 5 de enero de 2026.
- El programa inicial, comunicado por el Decano del Colegio Cardenalicio, incluía varias horas de sesiones conjuntas en presencia del Papa.
- El 5 de enero, la Secretaría de Estado envió un nuevo programa con un formato significativamente diferente, sin especificar los motivos del cambio. Varios cardenales indicaron posteriormente que no habían recibido esta versión revisada.
- En la práctica, el consistorio de enero se organizó en pequeños grupos, inspirados en el Sínodo sobre la Sinodalidad.
- Los cardenales se dividieron en grupos de trabajo por idioma, con límites de tiempo para sus intervenciones,
- Solo algunos de estos resúmenes se presentaron en la asamblea general, mientras que otros se enviaron directamente al Papa. Además, el tiempo para intervenciones libres durante las sesiones plenarias fue limitado.
Las reacciones de los participantes fueron variadas. Algunos cardenales destacaron los aspectos positivos del formato, en particular la oportunidad de realizar debates en grupos pequeños y una forma de escucha más estructurada. Otros señalaron las limitaciones, especialmente las menores oportunidades de intervención en la asamblea general y las dificultades derivadas de la falta de un debate más amplio y compartido.
El cardenal Raymond Burke mencionó aspectos prácticos y organizativos que, en su opinión, podrían mejorarse, especialmente en lo que respecta a la participación de todos los cardenales en los debates.
- El origen exacto de este cambio de formato no se ha aclarado oficialmente. Al ser consultados, varios funcionarios no proporcionaron información detallada sobre las decisiones que llevaron a la adopción de esta nueva organización.
- Los servicios del Sínodo indicaron que no habían participado en la preparación de la reunión.
- En este contexto, las circunstancias exactas de esta modificación siguen sin estar del todo claras.
Cabe señalar que el consistorio previsto para junio de 2026 se desarrollará a lo largo de dos días completos, pero aún no se han facilitado detalles precisos sobre su formato.
Surge, por lo tanto, la incógnita de si se repetirá el método adoptado en enero o si se optará por otro.
En vista del papel del consistorio extraordinario, tal como lo define el derecho canónico, estas reuniones tienen como objetivo permitir que el Papa escuche a los cardenales sobre asuntos importantes, en un entorno propicio para el diálogo.
A la espera de más información, la atención se centra en los preparativos prácticos para la próxima reunión.
La elección del formato será un factor importante para evaluar cómo se organizan los intercambios entre el Papa y el Colegio Cardenalicio, así como las condiciones en las que se desarrolla esta colaboración.
Por QUENTIN FINELLI.
JUEVES 16 DE ABRIL DE 2026.
TCH.

