* Predican el acompañamiento y el simbolismo…sin arrepentimiento alguno.

La pasión, reescrita para la era del activismo.
El Vía Crucis del Viernes Santo de León XIV fue confiado al padre Francesco Patton, y Vatican News presentó abiertamente las meditaciones como un esfuerzo por llevar la fe, la esperanza y la caridad al «mundo real».
- El propio Patton afirmó que las reflexiones provenían de la «realidad actual» y que buscaban provocar la reflexión y, de ser necesario, el «cambio».
- Esto deja claro al lector de inmediato de qué tipo de texto se trata.
- No es principalmente una meditación sobre el pecado, la propiciación, el juicio y la redención, sino una narración de la Pasión filtrada a través del vocabulario social del Vaticano moderno.
Y el problema no es abstracto.
- Las estaciones mismas lo dejan claro.
- En la primera estación, donde Cristo se presenta ante Pilato, la meditación da un giro casi inmediato hacia un discurso sobre el poder terrenal: el poder de iniciar o terminar guerras, de usar la economía para oprimir o aliviar la miseria, para pisotear la dignidad o defenderla.
- Estas no son preocupaciones ilegítimas en sí mismas. Pero cuando la primera estación del Vía Crucis comienza a sonar como un foro político global, el enfoque cambia.
- Con ello, Pilato ya no es principalmente el juez injusto ante quien la Inocencia es condenada. En la reflexión se le convierte en un punto de partida para reflexionar sobre la guerra, la economía y la gobernanza.
La cuarta y la quinta estación son aún más reveladoras.
- En la cuarta, tras invocar el dolor de la Virgen María, la intención de la oración incluye repentinamente a «migrantes, desplazados y refugiados».
- En la quinta, Simón de Cirene se convierte en el modelo para los trabajadores humanitarios y voluntarios, y el texto llega a afirmar que muchos de ellos «ni siquiera creen en ti», pero aun así ayudan a Cristo a cargar la Cruz.
- Esto introduce subrepticiamente el antiguo instinto posconciliar del «cristiano anónimo» en el propio Viernes Santo. La antigua lección de Simón era el discipulado, la conversión y la participación en los sufrimientos de Cristo. Ahora…ña nueva lección es que los trabajadores humanitarios no creyentes, en efecto, ya están cargando la Cruz.
Luego viene la séptima estación, donde la segunda caída de Cristo se interpreta como una liberación de aquellos oprimidos por la injusticia, la explotación, la violencia y una «economía que antepone el beneficio individual» al bien común.
Una vez más, se repite un patrón conocido:
- La caída de Cristo ya no se considera, en primer lugar, parte de su sufrimiento redentor por el pecado.
- Se le convierte en un emblema de la miseria social sistémica.
- La cruz se mantiene, pero su fuerza se redirige.
- Así, con ello, en el texto leído, En lugar de impulsar el alma hacia el arrepentimiento, dirige la imaginación hacia estructuras, condiciones y cargas materiales.
La octava estación es aún peor por su descarada actualidad:
- Las mujeres de Jerusalén se convierten en un catálogo de agravios contemporáneos.
- Se nos habla de niños encarcelados durante protestas, deportados por «políticas desprovistas de compasión», náufragos en viajes desesperados, asesinados en zonas de guerra e incluso exterminados en campos de exterminio.
- La oración que sigue pide lágrimas por la guerra, las masacres, los genocidios, el cinismo de los poderosos y nuestra propia indiferencia.
- Se trata de una reformulación deliberada de la estación, convertida en un lamento humanitario moderno.
- Una devoción que en su día pretendía llevar a los fieles a la contrición…ahora se lee como un informe litúrgico para la era de las crisis migratorias, la represión de las protestas y la cobertura de conflictos globales.
Incluso el despojo de Cristo en la décima estación se utiliza para abordar temas contemporáneos:
- condiciones carcelarias autoritarias, tortura, vigilancia intrusiva, violación, explotación sexual, exposición mediática, voyeurismo y violaciones de la privacidad.
- Una vez más, la Pasión se traduce al lenguaje de los derechos, la dignidad y el abuso social.
En la decimotercera estación, las oraciones son por los presos, los presos políticos, las familias de los rehenes y los sepultados bajo los escombros.
A estas alturas, casi se pueden predecir las omisiones en el texto leído:
El aborto,
la eutanasia,
la sodomía,
la pornografía,
el sacrilegio,
la apostasía
y la rebelión contra la naturaleza…
están lejos del centro del texto leído.
Pero en cambio, eso dí, la vigilancia, la migración, la detención y la humillación pública…tienen acceso litúrgico inmediato al Calvario.
Por eso todo resultó tan ajeno, incluso utilizando el lenguaje católico:
Cristo sigue presente.
La Cruz sigue presente.
El pecado sigue siendo mencionado.
Pero el énfasis…se ha desviado.
Ya no se permite en el textoi leído
que la Pasión se presente
con su terrible claridad sobrenatural
como el sacrificio
que reconcilia al hombre con Dios.
Según la nueva tónica, debe también, y casi sobre todo, servir como vehículo para las ansiedades predilectas de la Iglesia posconciliar:
Conservan la redención,
pero reducrn el mal principalmente
a términos sociales y políticos.
Conserva
a la Virgen María,
pero para hacerla presidir
las prioridades morales
de la imaginación humanitaria moderna.
Eso es lo que hacen estas estaciones,
y por eso son tan dañinas.
No niegan el Calvario de plano.
Lo domestican.
Rockhampton consigue al obispo que el momento merece.

El 1 de abril, León XIV nombró obispo a Daniel J. Meagher, anteriormente obispo auxiliar de Sídney, como obispo de Rockhampton:
- El boletín de la Santa Sede presentó el currículum esperado.
- Estudió economía y derecho civil en la Universidad de Sídney, trabajó como abogado, luego estudió teología y fue ordenado sacerdote en 1995 antes de convertirse en obispo auxiliar en 2021.
- Sobre el papel, parece un ascenso episcopal estándar.
- Los detalles de su trayectoria pública son los que hacen que el nombramiento sea revelador.
En 2023, durante el lanzamiento del Plan de Acción para la Reconciliación de la arquidiócesis de Sídney, el evento estuvo precedido por una ceremonia indígena de purificación con humo.
- Catholic Weekly informó que Meagher la defendió argumentando que los ritos de purificación eran comunes en todas las religiones y culturas del mundo, que los católicos tradicionalmente usaban agua y que los indígenas australianos consideraban el humo más apropiado.
- Añadió que, si bien solo Jesús es el redentor, existen muchas maneras de expresar la necesidad de redención y que esta era una forma «culturalmente apropiada».
Es defensa del ritual pagano es el instinto posconciliar en miniatura:
- Las fronteras se desdibujan,
- El ritual pagano se recontextualiza
- Y lo que antes habría escandalizado a los católicos comunes…ahora se nos «explica» como un noble símbolo local compatible con el significado cristiano.
Luego vinieron los comentarios de Meagher sobre las personas con diversidad de género en 2024:
- Catholic Weekly informó que el nuevo obispo designado por León XIV dijo que estas personas necesitan aceptación y amor, que enfrentan muchos desafíos y que esperaba que los católicos pudieran encontrar espacio en sus corazones para la compasión, el respeto y el amor porque todos son hijos de Dios que buscan la felicidad y el sentido de la vida. .
Ese tipo de lenguaje
se ha convertido
en el dialecto habitual
del clérigo conciliar.
Es cálido,
vago
y cuidadosamente desvinculado
de la sustancia moral de la cuestión.
Es decir,
ya a nadie se le pide que se arrepienta.
A nadie se le dice
que el sexo creado
no es arcilla para la autoinvención.
A nadie se le dice
que la compasión se convierte en fraude,
en el momento en que deja de decir la verdad
sobre el cuerpo y el alma.
Sus instintos litúrgicos encajan en el mismo patrón:
- En 2025, Catholic Weekly describió una misa que celebró el ecién obispo nombrdo por León XIV para diáconos neocatecumenales como vibrante y llena de los himnos, guitarras y aplausos característicos del movimiento.
- El mismo informe afirma que Meagher posteriormente calificó el Camino Neocatecumenal como una «gran bendición» para la arquidiócesis.
- Así pues, se trata de todo un estilo: informalidad ritual, calidez administrativa, adaptación simbólica, un discurso fluido sobre la inclusión y la familiar incapacidad de decir un rotundo «no» católico cuando la época exige un «sí».
- Rockhampton recibió exactamente el tipo de obispo que este régimen suele premiar.
Bogotá convierte el Jueves Santo en un espectáculo de ‘afirmación’.
Luego llegó el espectáculo en Colombia:
- El 2 de abril, el cardenal Luis José Rueda Aparicio lavó los pies de trabajadoras sexuales transgénero en la zona de tolerancia de Santa Fe, en Bogotá, y según informaron Infobae y Noticias Uno, era el segundo año consecutivo que lo hacía.
- Infobae informó que aprovechó la ocasión para decir que la discriminación fractura la sociedad, crea una especie de sistema de castas sin cabida en ella, y que todos son bienvenidos en la Casa del Señor.
- Las mujeres entrevistadas posteriormente dijeron sentirse incluidas, respetadas, felices y amadas. Una de ellas afirmó que el ritual les ayudó a darse a conocer en la sociedad y a demostrar que no son diferentes de nadie.
- El propósito del gesto era bastante claro: un signo litúrgico público dispuesto para comunicar reconocimiento y «afirmación».
Precisamente ahí
es adonde conduce
el estilo pastoral posconciliar,
cuando se le permite madurar.
Primero, suaviza el lenguaje del pecado.
Luego, el «acompañamiento» cobra protagonismo.
Después,
las categorías de desorden moral…
se reemplazan
por categorías de «identidad herida».
Entonces,
ahí, la jerarquía comienza a escenificar
gestos simbólicos
hacia los grupos
que el mundo más desea canonizar
como si fueran víctimas.
Para cuando un cardenal se arrodilla
en Semana Santa
ante trabajadores sexuales trans,
en un barrio rojo,
por segundo año consecutivo..
significa quela transformación
ya está completa.
Es decir,
el rito puede que aún conserve
la apariencia de la escena del Evangelio,
pero el significado presentado al público
ha cambiado.
Cristo lavó los pies de sus apóstoles
la noche antes de su sacrificio.
Aquí, ahora, resulta que
el mandato
se reinterpreta
como una escena de «inclusión».

Nadie discute
que se puede tratar a los pecadores
con paciencia y caridad.
La Iglesia existe para los pecadores.
El escándalo reside en otra parte.
Hay una diferencia
entre llamar a los pecadores al arrepentimiento
y ahora colocarlos en un escenario
como representantes
de una «identidad» protegida,
cuya validación pública
e considera un triunfo de la misericordia.
El antiguo instinto católico
buscaba
la conversión,
la enmienda de la vida,
el rescate del vicio
y la evasión del escándalo.
El nuevo instinto prioriza
el simbolismo,
la visibilidad
y la empatía.
Y espera que los fieles
aplaudan la ternura
sin cuestionar la moral subyacente.
El patrón es el punto
Estos episodios pertenecen a un temperamento eclesiástico particular:
- El antiguo orden católico ponía el énfasis en la verdad, el juicio, el arrepentimiento, el sacrificio, la gracia y la salvación de las almas.
- El nuevo orden aún utiliza imágenes y palabras católicas, pero la presión ahora recae en otros ámbitos: sistemas, acompañamiento, reconocimiento, procesos, inclusión, profesionalización, simbolismo controlado.
La jerarquía sigue hablando de Cristo,
pero muy a menudo
lo hace
como el patrono
de las preocupaciones aprobadas de la época,
en lugar
de como el juez y redentor divino,
que murió en la Cruz
para salvar a los hombres
del pecado y del infierno.
Por eso,
tantos gestos oficiales
ahora se perciben
a la vez como piadosos y extrañamente fríos.
Las formas permanecen.
El centro se desplaza.
La Semana Santa bajo el reinado de León XIV ofreció un retrato conciso de la religión del establishment conciliar tal como existe en la práctica hoy en día.
- La cruz se conserva, pero sele integra en la sociología.
- El episcopado está repleto de hombres expertos en la conciliación.
- El teatro pastoral reemplaza gradualmente la antigua insistencia en la conversión.
- Por eso, los católicos que aún recuerdan la antigua voz de la Iglesia sienten tal desconcierto al leer estas historias.
- Están presenciando cómo todo un instinto de gobierno expone sus cartas sobre la mesa.
(Esta columna reanuda hoy su publicación, después de un descanso con motivo de la Semana Santa)

Por CHRIS JACKSON.
MIÉRCOLES 8 DE ABRIL DE 2026.
HIRAETHINEXILE.

