* El predecesor de la arzobispa de Canterbury, Sarah Mullally, dimitió en medio de críticas por su gestión del encubrimiento de una serie de abusos sexuales.
La llamada «Iglesia de Inglaterra» ha entronizado a Dame Sarah Mullally como la primera mujer arzobispa de Canterbury desde la fundación de la iglesia en 1534.
La ceremonia tuvo lugar el miércoles en la catedral de Canterbury y contó con la presencia del primer ministro británico, Keir Starmer, así como del príncipe Guillermo y su esposa, Catalina, princesa de Gales.
En su discurso, Mullally, ex enfermera del NHS (Servicio Nacional de Salud del Reino Unido), prometió defender a las víctimas de abusos históricos y centrarse en la protección y la rendición de cuentas.
“No debemos pasar por alto ni minimizar el dolor que sufren quienes han resultado perjudicados por las acciones, omisiones y fallos de algunos miembros de nuestras propias iglesias y comunidades cristianas”, afirmó.
El predecesor del nuevo arzobispo, Justin Welby, dimitió tras las crecientes críticas a su gestión del encubrimiento de los abusos sexuales en serie cometidos por el influyente abogado John Smyth dentro de la Iglesia en el Reino Unido y África a lo largo de las décadas de 1970 y 1980.
La propia Mullally ha sido objeto de críticas mediáticas recientemente, tras lo que algunos interpretaron como su falta de firmeza al no oponerse a un proyecto de ley parlamentario que buscaba despenalizar el aborto tardío en el Reino Unido. Actualmente, en Gran Bretaña, las mujeres pueden abortar hasta las 24 semanas de embarazo, con algunas excepciones.
«No creo que las mujeres que toman decisiones sobre sus propios embarazos deban ser procesadas, pero tampoco deseo que aumenten los abortos tardíos», declaró Mullally en la Cámara de los Lores la semana pasada. Subrayó que no apoyaría la enmienda relativa al aborto.
El proyecto de ley está siendo debatido actualmente por la cámara alta del Parlamento británico. Si bien los arzobispos de Canterbury tienen menos influencia política que en el pasado, cuentan con un escaño en la Cámara de los Lores junto con otros obispos de alto rango y participan en la aprobación de leyes.
Debido al rechazo que han provocado en la feligresía anglicana del mundo las posturas a favor del aborpo y de las uniones homosexuales que ha expresado la mismo Mullally, más del 80% de los fieles de esa «iglesia», radicados sobre todo en África, han desconocido a la ahora obispa de Canterbury. Por ello, la «Iglesia de Inglaterra» se ha convertido en la facción minoritaria…aunque tiene el rrspaldo de la monarquía británica y del gobierno.
LONDRES. INGLATERRA.
MIÉRCOLES 25 DE MARZO DE 2026.

