- Las mujeres que acceden a la gestación subrogada suelen citar razones económicas como motivo de su decisión.
- Si vivieran en mejores condiciones, probablemente no habrían accedido a tal transacción.
- Este hecho escandaloso y degradante fue recordado por la delegación de la Santa Sede en el 70.º período de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de las Naciones Unidas.
La delegación del Vaticano reconoció que la gestación subrogada es un tema urgente en el que, lamentablemente, la tecnología y la práctica han superado con creces la legislación y la ética. Se trata, además, de un tema delicado: muchas personas ven la gestación subrogada como una solución compasiva para quienes desean ser padres.
- Sin embargo, lo cierto es que la gestación subrogada la realizan principalmente mujeres pobres por motivos puramente económicos.
- Los casos de mujeres adineradas que aceptan ser madres subrogadas son raros.
- En realidad, la pobreza por sí sola permite que la industria de la gestación subrogada sobreviva.
La Santa Sede señala que, incluso en las jurisdicciones donde la gestación subrogada comercial está prohibida, los pagos suelen realizarse en forma de regalos o reembolsos exorbitantes. Algunas mujeres acceden a la gestación subrogada bajo la presión de sus familiares, o incluso son obligadas a hacerlo.
La delegación del Vaticano también destacó los costos colaterales de esta práctica, incluyendo la separación de sus propios hijos y familias. Las mujeres que viven con sus familias hasta el parto pueden enfrentarse a preguntas de sus hijos sobre por qué la madre no tuvo al niño.
En una declaración a la Comisión sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer, también se señaló el daño infligido a un niño nacido mediante gestación subrogada.
Los niños tienen derechos e intereses que deben respetarse, empezando por el derecho moral a ser concebidos por amor. Según la Convención sobre los Derechos del Niño —el instrumento de derechos humanos más ratificado—, los niños también tienen derecho a conocer a sus padres y a ser cuidados por ellos. El hecho de que estos derechos no siempre puedan hacerse efectivos no debe servir de justificación para una práctica que los vulnere deliberadamente».
NACIONES UNIDAS.
DOMINGO 15 DE MARZO DE 2026.
KAI/VATICANNEWS.

