Hoy lunes 9 de febrero, el Tribunal de West Kowloon de Hong Kong presenció un día de excepcional importancia: el empresario y editor católico Jimmy Lai, fundador del Apple Daily, fue condenado a veinte años de prisión por conspiración con fuerzas extranjeras y publicación de material sedicioso.
En la sala, una señal destacaba: la presencia del cardenal Joseph Zen, obispo emérito de Hong Kong, sentado junto a la esposa de Jimmy Lai. En el momento en que se pronunció la sentencia más severa desde la entrada en vigor de la ley de seguridad nacional en 2020, su presencia se percibió como un poderoso símbolo de lealtad y solidaridad.
- A sus 78 años, y tras más de cinco años detenido, Jimmy Lai se ha convertido en la persona condenada con mayor severidad en virtud de la Ley de Seguridad Nacional.
- El tribunal lo declaró culpable de dos cargos de colusión con fuerzas extranjeras y un cargo de publicación de material sedicioso.
- La condena inicial por los cargos de colusión se fijó en quince años, aumentada a dieciocho debido al papel central atribuido al editor, presentado como instigador. Se añadieron veintitrés meses adicionales por las publicaciones infractoras, ligeramente reducidos debido a su edad y salud.
- El total asciende a veinte años, dieciocho de los cuales se suman a una condena que ya está cumpliendo en otro caso.
- Según las proyecciones basadas en el efecto acumulativo de las condenas, podría permanecer encarcelado hasta mediados de la década de 2040: en otras palabras, una sentencia de muerte.
Desde el amanecer, decenas de personas hicieron fila frente al tribunal de West Kowloon, algunas durante varias noches.
- Un gran dispositivo policial rodeaba el edificio. Dentro de la sala, la emoción era palpable. La esposa de Jimmy Lai se secó las lágrimas tras la lectura del veredicto.
- Ex periodistas del Apple Daily lloraron fuera del tribunal.
- Antes de que se pronunciara la sentencia, Jimmy Lai sonrió y saludó a sus seres queridos.
- La presencia del cardenal Zen, figura respetada de la Iglesia católica en Hong Kong, confirió a la audiencia un significado especial.
- Sin hacer ninguna declaración pública al salir del tribunal, su mera presencia ofreció un apoyo explícito a un católico devoto cuyo juicio se sigue mucho más allá de la ciudad.
El presidente ejecutivo, John Lee Ka-chiu, celebró el veredicto, que describió como una expresión del Estado de derecho.
- Las autoridades chinas afirmaron que la sentencia demostraba el compromiso del país con la defensa de la seguridad nacional.
- Por otro lado, varias organizaciones internacionales denunciaron la sentencia como desproporcionada dada la edad y el estado de salud del acusado.
- Representantes consulares británicos y europeos estuvieron presentes en el exterior del tribunal.
- En Taiwán, las autoridades consideraron el caso para ilustrar las consecuencias prácticas del modelo de «un país, dos sistemas».
Tras convertirse al catolicismo y ser bautizado en 1997 por el cardenal Zen, Jimmy Lai siempre ha vinculado su compromiso público con su fe:
En 2020, al negarse a abandonar Hong Kong, declaró:
Si me fuera, no solo renunciaría a mi destino, sino también a Dios, a mi religión y a mis creencias».
Esta declaración se convirtió en un símbolo de su decisión deliberada de quedarse y afrontar las consecuencias legales. En el contexto de las delicadas relaciones entre la Santa Sede y Pekín desde el acuerdo de 2018 sobre el nombramiento de obispos, el caso de Jimmy Lai adquiere una dimensión más amplia.
Si bien varias capitales occidentales y organizaciones internacionales han reaccionado públicamente, el Vaticano aún no ha emitido un comunicado oficial.
- Para algunos, el caso de Jimmy Lai se considera una prueba concreta de la diplomacia vaticana hacia China.
- Muchos esperan que, fiel a su misión universal y a la defensa de la libertad religiosa, la Santa Sede intervenga para facilitar su liberación.
- Por su parte, el cardenal Zen siempre ha mantenido una postura crítica hacia Pekín, y la sentencia dictada el 9 de febrero va más allá de una simple sentencia penal: supone un paso importante en la implementación de la ley de seguridad nacional.
En este contexto, la presencia del cardenal Zen en el juzgado fue uno de los eventos más comentados del día. Para muchos observadores, fue una señal visible de que, más allá de los debates políticos y legales, el caso también afecta a la libertad de conciencia y al lugar de los católicos en la sociedad.
Por MANON BORDIER.
LUNES 8 DE FEBRERO DE 2026.
TCH.

