Juicio en el Vaticano: la injerencia de Francisco, en el centro del debate jurídico

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Papa Francisco - Depositphotos
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En apelación, el proceso relativo a la adquisición del edificio de Londres por parte de la Secretaría de Estado del Vaticano, se centra en cuestiones de procedimiento, entre las que se destacan las implicaciones jurídicas de los rescriptos firmados por el Papa Francisco al inicio de la investigación.

El llamado caso del edificio de Londres es uno de los casos legales más importantes y complejos jamás examinados por los tribunales del Vaticano.

  • Se refiere al uso de fondos pertenecientes a la Secretaría de Estado en una transacción inmobiliaria en la avenida Sloane de Londres, así como a las prácticas de gestión financiera que acompañaron dicha transacción.
  • Tras varios años de investigación y un juicio largo y exhaustivo, caracterizado por cientos de audiencias y una extensa documentación, se dictaron sentencias condenatorias contra varios acusados.
  • El caso se encuentra actualmente en apelación, un paso crucial para verificar la solidez jurídica del proceso y resolver los cargos restantes, según la reclasificación del tribunal.

Antes de examinar a fondo el fondo del caso, el Tribunal de Apelaciones del Vaticano debe resolver varias cuestiones preliminares planteadas por los abogados defensores. Estos argumentan que ciertos aspectos de la investigación podrían haber limitado el pleno ejercicio de los derechos de la defensa.

  • Mencionan específicamente la presentación parcial de ciertos documentos, omisiones justificadas por requisitos de confidencialidad y la existencia de comunicaciones privadas entre varias personas involucradas en el caso.
  • La defensa también solicitó que se añadieran al expediente de apelación documentos de una investigación penal en curso en Italia, relativa al acceso no autorizado a bases de datos confidenciales por parte de un funcionario italiano.
  • Según la defensa, estas pruebas podrían arrojar luz sobre el contexto más amplio en el que se llevaron a cabo ciertas investigaciones, aun cuando estos hechos quedan fuera del marco estricto de los procedimientos vaticanos.

Ante estas solicitudes, el Ministerio Público (Ufficio del Promotore di Giustizia), junto con las partes civiles —la Secretaría de Estado, el Instituto para las Obras Religiosas y la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica— adoptaron una postura unificada. Solicitaron al Tribunal de Apelación que considerara estas objeciones infundadas o inadmisibles, argumentando que se referían a puntos ya examinados en primera instancia o introducían elementos ajenos al objeto del juicio. Según la fiscalía, el caso se basa en una sólida base documental, consistente en contratos, documentos financieros y actos administrativos analizados y debatidos de manera contradictoria durante varios años de procedimientos. La introducción de elementos de procedimientos extranjeros, argumenta esta interpretación, corre el riesgo de desviar la atención del Tribunal de asuntos directamente dentro de su jurisdicción.

Los rescriptos del Papa Francisco en el centro del debate jurídico

El punto más delicado en esta fase de apelación se refiere a los rescriptos firmados por el Papa Francisco al inicio de la investigación.

La publicación no inmediata de estas resoluciones se presenta como una decisión motivada por exigencias de confidencialidad, destinadas a proteger el correcto desarrollo de la investigación desde su inicio y a preservar los derechos de las personas afectadas.

Las audiencias de apelación también abordaron la cuestión de los intercambios de mensajes entre ciertas figuras destacadas del caso, en particular en relación con el papel de Monseñor Alberto Perlasca, exjefe administrativo de la Secretaría de Estado, quien se convirtió en testigo clave en el juicio inicial.

En esta etapa, el Tribunal de Apelación debe decidir si las objeciones planteadas por las defensas son suficientes para impugnar la validez de la sentencia del tribunal inferior o si deben desestimarse para permitir un examen exhaustivo del fondo del caso. El objetivo es aclarar definitivamente el marco legal y procesal antes de decidir sobre la gestión de los fondos de la Santa Sede y sus posibles responsabilidades. Se espera que las audiencias continúen en las próximas semanas. Según el cronograma, el veredicto de apelación podría emitirse antes de Pascua, lo que marca un paso significativo en un caso emblemático del compromiso del Vaticano con el fortalecimiento del rigor jurídico y la transparencia en la gestión de sus recursos financieros.

Por QUENTIN FINELLI.

JUEVES 5 DE FEBRERO DE 2026.

TCH.

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