El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió este martes en que el Gobierno federal debería supervisar las elecciones intermedias que actualmente organizan los estados, pese a que su secretaria de prensa intentó matizar previamente unas declaraciones en las que habló de «nacionalizar» los comicios.
El demócrata Taylor Rehmet ganó un distrito del Senado estatal confiablemente republicano en Texas en las elecciones especiales del sábado, continuando una serie de victorias sorpresivas para los demócratas en todo Estados Unidos en el año transcurrido desde que Donald Trump regresó a la Casa Blanca.
Justo un día antes de la contienda, Trump elogió a la candidata republicana Leigh Wambsganss, activista conservadora y emprendedora, en sus redes sociales, declarando que sería «una GRAN candidata y que cuenta con mi apoyo total». Posteriormente, publicó una publicación más extensa, en la que instó a los tejanos a salir a votar, describiendo a Wambsganss como una emprendedora exitosa y una «increíble defensora» de su movimiento Make America Great Again.
A pesar del abierto apoyo de Trump, Wambsganss fue fácilmente derrotada en el distrito del área de Fort Worth por Rehmet, líder sindical y veterano, para un mandato parcial que finaliza a principios de enero. Con casi todos los votos escrutados, Rehmet lideraba por más de 14 puntos porcentuales.
“Esta victoria es para la gente trabajadora común”, dijo Rehmet a sus partidarios.
El vicegobernador republicano de Texas, Dan Patrick, calificó el resultado como “una llamada de atención para los republicanos de todo Texas”, donde el Partido Republicano controla todos los cargos estatales.
Trump hizo estas afirmaciones en la Oficina Oval tras firmar un proyecto de ley, al responder preguntas de los periodistas sobre el papel del Ejecutivo federal en los procesos electorales estatales, un ámbito que la Constitución estadounidense reserva principalmente a los estados.
El mandatario aseguró que existen ciudades con supuestas irregularidades y «terrible corrupción» electoral, aunque no presentó pruebas que respalden esas acusaciones.
«Miren algunos de los lugares donde hay una terrible corrupción en las elecciones y el gobierno federal no debería permitir eso», afirmó.
«Creo que el gobierno federal debería involucrarse», añadió Trump, reiterando una postura que ya ha defendido en el pasado y que ha generado críticas por parte de autoridades estatales y expertos electorales, quienes señalan que una mayor intervención federal podría vulnerar la autonomía de los estados.
Las declaraciones del presidente se producen después de que la Casa Blanca intentara suavizar los comentarios de su portavoz, quien había sugerido que el Partido Republicano debería «nacionalizar» las elecciones, una idea que provocó reacciones inmediatas de legisladores demócratas y de algunos republicanos.
WASHINGTON, DC.
MIÉRCOLES 4 DE FEBRERO DE 2026.
AP/EFE.

