Después de la misa, el sacerdote coloca dos velas bendecidas y cruzadas sobre el cuello de niños y adultos y reza una breve oración. Esta bendición, recibida con fe, tiene como objetivo proteger contra todas las afecciones de garganta.
Małgorzata Kiereś, etnógrafa de Istebna, señala que la costumbre de rezar por la intercesión del mártir de Cesarea de Capadocia debió practicarse desde hace mucho tiempo, como lo menciona el famoso «Cancional católico» del padre Antoni Janusz, sacerdote de Czechowice.
En un libro de oraciones publicado en Cieszyn en 1857, se puede leer la siguiente oración:
«¡Dios Todopoderoso! Humildemente rogamos a Vuestra Majestad que, por los méritos y la intercesión de San Blas, nos libre de dolores de garganta y de todo mal en el alma y el cuerpo, para que podamos serviros con salud y alegría».
El himnario fue el primer lib, en Croacia, sobre la Puerta de Pile:

San Blas procedía de Capadocia (actual Turquía) y vivió a finales del siglo III y principios del IV. Fue un médico respetado que ayudaba a los pobres. Abandonó su profesión y se retiró al desierto para estar más cerca de Dios.
- Al fallecer el obispo de Sebaste, fue elegido obispo de esa ciudad.
- una de las persecuciones, los fieles le rogaron que se escondiera en una cueva y desde allí dirigiera la Iglesia. Sin embargo, fue localizado y, tras tortura, decapitado en el año 316.
- Por haber curado en una ocasión a un niño que se había atragantado tras tragarse una espina de pescado, se convirtió en el santo patrón de los enfermos de garganta.
- En la Edad Media, fue uno de los santos más populares, invocado para afecciones de garganta y hemorragias, y protector de los animales domésticos, supuestamente obligando a un lobo a devolver un cerdo secuestrado a una mujer pobre.
Hasta el día de hoy, la práctica de tocarse la garganta con velas cruzadas (blazejki) se practica el día de San Blas. También se bendecía pan, agua y manzanas ese día, que se ofrecían a quienes padecían problemas de garganta.
MARTES 3 DE FEBRERO DE 2026.
NIEDZILA/KAI.

