Como parte de la Semana de Oración por la Unidad Cristiana y en homenaje a San John Henry Newman, la llamada iglesia anglicana celebró una ceremonia singular en la Catedral de Westminster.
Además de la llamada «Papa» de los anglicanos –la controvertida obispa de Londres, Sarah Mullally–, estuvo presente el cardenal Radcliffe, fraile dominico, defensor de cambiar las enseñanzas de la Iglesia sobre la sexualidad e incluso de permitir que las mujeres se conviertan en sacerdotes.
Radcliffe, a pesar de sus posturas heterodoxas, ha sido sin embargo seleccionado por Francisco y León XIV como el encargado de dirigir meditaciones a los participantes del Sínodo sobre la Sinodalidad y el reciente Consistorio. Abiertamente ha alabado a los «católicos gays maduros» que mantienen relaciones comprometidas.
Por lo que se refiere a la obispa, cabe recordar que su designación provocó un cisma, que ha separado al 80 por ciento de los fieles anglicanos, descontentos porque una una persona que favofrece las relaciones entre personas del mismo sexo, pueda dirigir su iglesia.
También asistieron el arzobispo emérito anglicano de Canterbury, Rowan William, y el arzobispo de York, Stephen Cottrell.
LONDRES, INGLATERRA.
JUEVES 22 DE ENERO DE 2026.
RIPOSTECATHOLIQUE/ACN.

