- Obra de académico de la UAM identifica más de 500 edificaciones con esos elementos arquitectónicos en el país
- El estudio revela concentración regional, trayectoria histórica y actores clave del estilo

Número 810
El libro Arquitectura Neogótica en México. Una visión geográfica, del doctor Martín M. Checa Artasu, investigador de la Unidad Iztapalapa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), constituye la primera obra dedicada al tema en el país y una aportación fundamental para comprender su desarrollo, características y distribución.
El académico del Departamento de Sociología explicó que esa técnica amplió su influencia entre los siglos XI y XV en Inglaterra. Su verticalidad y luminosidad buscaban intensificar la conexión con lo divino y construir una memoria histórica vinculada con el concepto de nación británica, el inicio del imperio colonial y las tensiones religiosas entre anglicanos, protestantes y católicos.
A partir de ese contexto se expandió por distintas regiones. En Francia aparece como parte de la reconstrucción de edificios medievales destruidos durante la Revolución Francesa y las guerras napoleónicas. El caso más emblemático es la catedral de Notre Dame, en París, proceso que marca el resurgimiento de esa expresión adoptada por la Iglesia católica.
En México, tras las Leyes de Reforma y la desamortización de bienes eclesiásticos, el Porfiriato establece una “pax porfiriana” que permitió a la Iglesia reorganizarse sin intervenir en política. Este escenario abrió paso a nuevas diócesis y la necesidad de obispos, catedrales y seminarios. Las parroquias se remodelan o se reconstruyen y surgieron nuevos templos que retomaron el estilo medieval, asociado en el pasado con poder social, económico y moral.
Checa Artasu destacó que el Porfiriato es el periodo de mayor expansión, aunque la corriente sigue vigente: un ejemplo de ello es un templo construido en 2017 en una comunidad cercana a Celaya, Guanajuato.
La motivación del investigador por este patrimonio inició en un estudio sobre el Santuario Guadalupano de Zamora, Michoacán, acercamiento que reveló una alta concentración de ejemplares en esa entidad y de otras como Jalisco, Guanajuato, Aguascalientes y Zacatecas. Tras una revisión exhaustiva, identificó al menos 585 edificaciones con elementos de esa corriente y 114 santuarios.
El texto amplía el mapa de distribución e incorpora ejemplos en Sonora, Chihuahua, Nuevo León, Puebla, Oaxaca, Estado de México y Ciudad de México, donde destaca el Palacio Postal, diseñado por Adamo Boari. Entre los edificios más representativos figuran el Santuario Guadalupano de Zamora, el Templo Expiatorio de Guadalajara, el Sagrado Corazón de Jesús en León, el templo de San José Obrero en Arandas, así como la parroquia de Nuestra Señora de Fátima en Zacatecas y la torre de acceso a la parroquia de San Miguel Arcángel en San Miguel de Allende.
El volumen reconoce también el papel de los alarifes y maestros de obra que definieron el desarrollo de esta arquitectura; entre ellos sobresalen, Ceferino Gutiérrez, activo en San Miguel de Allende y Dolores, Hidalgo, al igual que Benito Montoya, vinculado con proyectos en Durango, además de numerosos albañiles, canteros y ebanistas.
El catedrático señaló que esta publicación, editada por Springer en Alemania, constituye el primer intento sistemático por estudiar el neogótico mexicano. El texto aparece en inglés debido al interés internacional, sobre todo de especialistas de la Universidad Tecnológica de Dresde (Alemania), con quienes colabora como profesor visitante en un proyecto financiado por la Fundación de Ciencia Alemana. Esa participación le permitió documentar inmuebles en Ecuador, Argentina, Chile y México.
Subrayó que estas construcciones forman parte de un patrimonio vivo y reconocido por la población. Tal es el caso del Palacio Postal, visitado por miles de personas en la Ciudad de México, y de los templos que integran la memoria colectiva en distintas regiones. Cada edificio conserva historias, tradiciones y expresiones de religiosidad que requieren protección, difusión y valoración. Su producción busca llenar el vacío existente en torno a una manera arquitectónica extendida a nivel mundial, pero poco conocido en México y América Latina.
Por MARÍA TETRESA CEDILLO NOLASCO.
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA METROPOLI6ANA.

