* Evangelio del día.
Evangelio (Lc 1, 46-56)
María exclamó:
—Engrandece mi alma al Señor, y se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador:
porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava;
por eso desde ahora me llamarán bienaventurada todas las generaciones.
Porque ha hecho en mí cosas grandes el Todopoderoso, cuyo nombre es Santo;
su misericordia se derrama de generación en generación sobre los que le temen.
Manifestó el poder de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón.
Derribó de su trono a los poderosos y ensalzó a los humildes.
Colmó de bienes a los hambrientos y a los ricos los despidió vacíos.
Auxilió a Israel su siervo, recordando su misericordia,
como había prometido a nuestros padres, Abrahán y su descendencia para siempre.
María permaneció con ella unos tres meses, y se volvió a su casa.
LUNES 22 DE DICIEMBRE DE 2025.

