El 15 de diciembre, en el Aula Pablo VI, el Papa León XIV bendecirá un belén claramente provida. Titulado «Nacimiento Gaudium», representa a más de 25.000 bebés salvados del aborto y permanecerá expuesto durante toda la Navidad, hasta la clausura del Jubileo de la Esperanza.
El Vaticano vivirá un evento único el 15 de diciembre. Tras la bendición, la instalación permanecerá expuesta en el Vaticano durante toda la Navidad y hasta el final del Jubileo de la Esperanza.
La bendición de este belén antiabortista
es un poderoso signo público y litúrgico.
Es coherente
con la enseñanza constante de la Iglesia.
El Catecismo afirma claramente:
«La vida humana
debe ser
respetada y protegida absolutamente
desde el momento de la concepción»
( CIC 2270),
y «la Iglesia no ha cambiado;
permanece firme e inquebrantable
en su convicción
de que el aborto directo
constituye un grave atentado
contra la dignidad del feto» (CIC 2271).
El Catecismo afirma además:
La cooperación formal al aborto
constituye un pecado grave»
(CIC 2272 ).
El 15 de diciembre, en el Aula Pablo VI, el Papa León XIV bendecirá un belén claramente provida. Titulado «Nacimiento Gaudium», representa a más de 25.000 bebés salvados del aborto y permanecerá expuesto durante toda la Navidad, hasta la clausura del Jubileo de la Esperanza.
El Vaticano vivirá un evento único el 15 de diciembre.
Un pesebre antiabortista, diseñado por la artista costarricense Paula Senoto con el apoyo de 40 Días por la Vida, será bendecido por el Papa León XIV durante una ceremonia en el Aula Pablo VI.
Tras la bendición, la instalación permanecerá expuesta en el Vaticano durante toda la Navidad y hasta el final del Jubileo de la Esperanza.
El mensaje de este belén es claro:
en lugar de paja,
los visitantes descubrirán
más de 25.000 cintas,
cada una de las cuales
representa a un niño
salvado del aborto.
- La obra combina iconografía bizantina y figuras franciscanas.
- Hasta la mañana de Navidad, la Virgen María estará embarazada.
- El 25 de diciembre, será reemplazada por una estatua tradicional de Nuestra Señora adorando al Niño Jesús, para recordar a todos que Cristo vino al mundo como niño.
- Paula Senoto explicó que desea que «todo el mundo» vea este belén y escuche este mensaje.
- Según ella, el Vaticano es donde el clamor silencioso de los niños salvados debe escucharse con mayor fuerza. Inicialmente prevista para 2027 bajo el pontificado anterior, la exposición se adelantó a 2025 por decisión del Vaticano bajo el papado de León XIV.
- La artista afirma haber sentido una sensación de urgencia.
- Menciona la violencia contra los defensores de la vida, la muerte de algunas figuras prominentes del movimiento y el creciente número de voces católicas que defienden el aborto.
- Para ella, este mensaje debía comunicarse con claridad y estar acompañado de oración.
El «Nacimiento Gaudium» contrastará marcadamente con varios belenes controvertidos de los últimos años.
- En 2017, un belén mostraba a un hombre desnudo y un cadáver, y una foto fue rechazada en Facebook por considerarse provocativa.
- En 2020, unas figuras modernistas con forma de astronautas provocaron incomprensión y críticas entre los fieles.
- Este año, el tono es muy diferente.
- El Vaticano quiere destacar la belleza de la vida naciente: Dios se hace niño, y cada nacimiento es un don.
- El belén se convierte en un acto público de testimonio, un recordatorio de que miles de vidas se han salvado gracias a la oración y el compromiso.
- Al bendecir este belén, el papa León XIV realizará un poderoso gesto simbólico.
El Catecismo afirma además: «La cooperación formal al aborto constituye un pecado grave» (CIC 2272 ).
Esta no es una postura reciente, sino una enseñanza continua, arraigada en dos milenios de fe y razón.
El niño, incluso antes de nacer, nunca es una cosa, sino una persona.
En Francia, la inclusión del aborto en la Constitución se presentó como un «avance» social. Sin embargo, representa una ruptura grave , una desviación más, donde lo que protege la ley civil contradice lo que enseña la ley moral. no es una postura reciente, sino una enseñanza continua, arraigada en dos milenios de fe y razón.
El niño, incluso antes de nacer, nunca es una cosa, sino una persona.
Por MATHILDE DE VIRENE.
MIÉRCOLES 0 DE DICIEMBRE DE 2025.
TCH.

