Los mendigos de Dios

Ruan Ángel Badillo Lagos

Los pobres, a menudo olvidados en la literatura clásica, ocupan un puesto en la sociedad considerable en la vida social. El indigente, el flaco, el hombre abatido y afligido permanece presente en la sociedad. El Papa León XIV afirma que los pobres no representan un problema a resolver, sino una presencia que acoger y un llamado a cambiar actitudes dentro del cuerpo social. Así mismo, exhorta a brindarles amor fraterno y a tratarlos amablemente. Su mensaje subraya la importancia del vínculo con los pobres, en quienes se manifiesta la presencia de Cristo.

La pobreza mencionada no se limita a una condición económica o social; también puede describir una disposición interior, una actitud del alma. El ser humano revela las riquezas espirituales de esta pobreza por medio de sus acciones y su manera de afrontar la vida. De ahí surgen los llamados pobres de espíritu, herederos privilegiados de Dios. Este grupo reconoce su absoluta dependencia de Dios y su propia bancarrota espiritual. No alude a carencias materiales, sino a una postura de profunda humildad, libre de orgullo y la autosuficiencia. Se trata de personas presentes en la convivencia diaria, visibles por su necesidad interior de ayudar a los demás, por su trato suave, amable y desinteresado. Hallarlas puede resultar difícil, aunque suelen estar más cerca de lo imaginado; la distracción y el ensimismamiento impiden percibirlas. Son los mendigos de Dios.

Estas mujeres y hombres no confían en riquezas, capacidades u honores personales. Su seguridad procede de la providencia divina. Reconocen cada bien recibido como regalo y lo valoran profundamente. Su humildad abre paso a la atención de las necesidades ajenas, en contraste con la actitud orgullosa centrada en sí misma. Los pobres de espíritu expresan su interioridad mediante acciones concretas. Viven agradecidos, conscientes de la fuente divina que sostiene su existencia. No se ofenden fácilmente por las críticas o habladurías; más bien, las toman como oportunidades de crecimiento. El desapego de la riqueza les permite practicar la generosidad y evitar la arrogancia. Sus palabras y acciones reflejan humildad, sin presumir de sus logros y dando crédito solo a Dios.

Encontrar a alguien con estas características representa una oportunidad valiosa para desarrollar la generosidad, la humildad y la empatía, reconociendo la dignidad humana sin importar la situación material. La generosidad rebasa el ámbito del dinero o los bienes; dedicar tiempo de calidad, servir con constancia o escuchar con atención también entrega vida. Compartir ropa, alimentos o simplemente cumplir con las responsabilidades asignadas fortalece el espíritu. Ser pobre de espíritu acerca a la verdadera felicidad y a la realización plena.

Comparte:
Pensador, reflexivo y analítico sobre la realidad del mundo contemporáneo; promotor del bien común, de la justicia social y de la dignidad de las personas. Creador del Método de Estilo Educativo Único (MEEU); se ha formado como Maestro de educación, directivo de diferentes instituciones, con Diplomado en Calidad Educativa para Cuerpos Directivos, fundador de la escuela Tierra y Libertad, pedagogo nato y matemático. Se ha desempeñado como asesor técnico del cuerpo directivo y soy miembro ejecutivo de la Asociación Civil Formando para la Vida; liturgo, laico católico comprometido, comunicador de la belleza y grandeza de la presencia real y gracia de Dios. Además, es columnista en diferentes espacios periodísticos tanto impresos como digitales. El Diario de Xalapa, El Heraldo de Xalapa, La Agencia Católica de Noticias ACN, La Aldea de la Información, Bitácoras Políticas de Noticias, El Matutino virtual e Infovaticana.com. Se desempeña como escritor, autor de diferentes libros: Experiencia de un alma, RUAH, Los secretos de mi alma, próximamente Pinceladas de verdad. Actualmente es miembro Premium de la Academia.edu, así como Coordinador del Consejo de Sabios de Veracruz. Ha participado en el programa de radio por Internet titulado “Identidad Católica”, en RADIO Kirios El centro de la radio. También es coordinador de la comunidad “Nueva Jerusalén”, tenista y socio activo, Vicepresidente de la Administración del Club Britania. Socio del Casino Jalapeño, altruista con una conducta humana ética entrañable; ocupado y preocupado por la atención desinteresada por el otro. Actualmente dueño de la Editorial Badillo, y Director General de la revista Xalapa Vive.