La mayoría de los católicos en Estados Unidos discrepan del Magisterio en muchos temas importantes.
Un gran número de católicos allí no reconocen ni la enseñanza moral ni la doctrinal de la Iglesia; por jemplo, no creen en la presencia real de Cristo en la Eucaristía, la resurrección de la carne, la existencia del infierno ni otras verdades salvadoras. Un fenómeno similar ocurre en muchos países occidentales, afirma Grzegorz Górny, al analizar las encuestas de opinión pública estadounidenses.
Citando resultados recientes de una encuesta del Pew Research Center en EU, señala con tristeza que la mayoría de los católicos en Estados Unidos discrepan de las enseñanzas de la Iglesia.
Hasta un 84 % apoya el uso de anticonceptivos, un 83 % la fecundación in vitro, un 63 % la abolición del celibato sacerdotal y un 59 % la ordenación de mujeres», indica la encuesta. Hasta un 59 % de los católicos apoya la legalización del aborto, incluyendo un 25 % en todos los casos.
De igual manera, la mayoría de los católicos en Estados Unidos también discrepan de la doctrina de la Iglesia; por ejemplo, no creen en la presencia real de Cristo en la Eucaristía, la resurrección de los muertos, la existencia del infierno ni otras verdades salvadoras. Un fenómeno similar ocurre en muchos países de la civilización occidental.
Según Górny, la investigación sociológica en Estados Unidos demuestra que la categoría de verdad objetiva ya no es relevante para la vida religiosa del hombre moderno. La fe se reduce a la utilidad, el consenso o las emociones personales.
El capricho humano
se convierte en la máxima autoridad
en asuntos sobrenaturales,
frente a lo cual la gran tradición,
que acumula la experiencia espiritual
de numerosas generaciones
a lo largo de los siglos,
pierde todo su valor.
Todo lo decide el yo», explica.
El experto del «Ja, Katarzyna. EXTRA» de PCh24 señala:
En esta perspectiva,
desagraciadamente
la Iglesia se está transformando
en una de las muchas instituciones sociales
que cambian sus normas,
leyes y principios
en busca de ganar nuevos seguidores,
consumidores y votantes.
Los propios católicos reducen la Iglesia, su comunidad a (…) una organización no gubernamental que debería transmitir buenos deseos, ayuda caritativa y amplias sonrisas, pero no puede –Dios no lo quiera– hacer preguntas inquietantes sobre la verdad, hablar de pecado o despertar un sentimiento de culpa”, concluye Górny, enfatizando:
La misión de la Iglesia
no es construir consuelo psicológico,
sino conducir a las personas
a la salvación
proclamando las verdades inmutables de la fe.
LUNES 18 DE AGOSTO DE 2025.
POLITYCE.

