El 28 de febrero de 2026, sábado de las cuatro Témporas de Cuaresma, tuvo lugar en el seminario San Pío X de Écône, la ceremonia de recepción de la tonsura eclesiástica y de ordenación a las primeras órdenes menores.
Diecisiete seminaristas —quince franceses, un suizo y un español—; dos hermanos capuchinos del convento de Morgon —uno francés y otro italiano—; y un hermano francés de la Fraternidad de la Transfiguración ingresaron en la clerecía al recibir la tonsura de manos de monseñor de Galarreta.
Posteriormente, el Pontífice confirió las órdenes de portero y lector a trece seminaristas: ocho franceses, un belga, un suizo, un italiano y dos kenianos.
Ver el sermón del pontífice:

Homilía de monseñor de Galarreta sobre la doctrina sacerdotal de San Pío X.
Su Excelencia monseñor de Galarreta expone la doctrina sacerdotal del Papa San Pío X, desarrollada frente a la crisis modernista y transmitida hoy en un contexto de neomodernismo.
El sacerdote es presentado como el «hombre de Iglesia» por excelencia, llamado a servir al bien común de la Iglesia en un espíritu de caridad, humildad y, sobre todo, obediencia jerárquica. Esta obediencia, fundada en el amor a Dios y en la imitación de Cristo obediente hasta la Cruz, se opone al espíritu de independencia, raíz de la crisis modernista.
Se trata de un llamado apremiante a la santidad sacerdotal: sin ella, todo le falta al sacerdote. Más que la eficacia externa, la fecundidad del ministerio descansa en la conformidad interior con Cristo, sacerdote y víctima. La renuncia, la oración y la abnegación son esenciales. Esta santidad se aprende en el seminario y se arraiga en la devoción a la Santísima Virgen María, Mediadora y Corredentora, que conduce a Cristo.
Colación de la tonsura



Imposición del sobrepelliz



Ordenación de porteros y lectores








